Umbral
Lluvias Suaves es una recopilación de ideas, reflexiones y descubrimientos impulsados por la curiosidad, el asombro y la fascinación.
Este umbral marca la zona de transición de un Internet frenético y asolado por la mercantilización a otro lento, libre de publicidad, algoritmos de recomendación y sobreestimulación.
Gotas recientes
- Esta tarde pudimos ver con nuestros propios ojos y estando a un kilómetro de casa cómo la Luna eclipsaba por completo al Sol.
- Repasando la hemeroteca de El Comercio de los días posteriores al eclipse solar total del 30 de agosto de 1905 encuentro esta emocionante crónica publicada al día siguiente del evento. En contraste, un día más tarde se publicó esta otra columna en la que queda patente la ignorancia de su autor.
- Hoy es la fecha en la que transcurre el relato Vendrán lluvias suaves, escrito por Ray Bradbury y que toma su nombre del poema de Sara Teasdale citado en la historia.
El enfoque de este sitio pretende recuperar la esencia de los inicios de la Web, entendiéndola como una red de documentos a través de la cual compartir información de forma libre y abierta. Como modelo a seguir se toman las páginas personales de esas primeras décadas, espacios heterogéneos alejados de la uniformidad que imponen los cotos cerrados de las aplicaciones, donde recoger diferentes intereses y publicarlos libremente sin más ánimo que el de compartirlos con otras personas. Otra referencia es el reciente movimiento de los jardines digitales, que consiste en crear páginas con un espíritu similar apelando a la metáfora del jardín para representar un lugar al que se va dando forma y en el que hacer públicos procesos de aprendizaje.
En este caso Lluvias Suaves es más bien una tentativa de huerto digital, un terreno en constante cambio en el que plantar semillas esperando que algunas de ellas acaben germinando. Un rincón en el que ver crecer plantas inesperadas, un lugar con huella propia al que ir dando forma, en el que unos contenidos se espera que influyan en otros y con toda su variedad conformen algo vivo.
Cada vez que se cruza este umbral es probable que algo, o todo, haya cambiado y puede que también ciertas cosas permanezcan inmutables. Lo demás es cuestión de lo que consigan las manos, el terreno, el tiempo y algunas lluvias suaves.